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El Rincón del Arlequín

El OFICIO DE MAESTRO

  Cuando era niño escuché en más de una ocasión a mis yayos y a personas mayores el dicho: “Pasas más hambre que un maestro de escuela”, y la verdad es que antes de iniciarme en dicha carrera para ser maestro, no pensaba que el papel social de dicho oficio estaba actualmente en una situación con tanta gran minusvaloración y con tan escaso prestigio social.

  Bajo mi punto de vista creo que la docencia es una tarea realmente compleja, en la que el profesor tiene en sus manos una responsabilidad grandísima, como es trabajar con el objetivo de educar a los niños para su futuro, los cuales guiarán el futuro de la sociedad; todo esto es algo que nunca se muestra (basta con ver el salario de los maestros), visto desde fuera, parece que el pan de cada día que reciben los maestros sean quiebras psicológicas, fatigas laborales y bajas por depresión.

  Y es que aparte de todo esto, día a día se hace más necesario que los profesores posean una mayor capacidad a la hora de instruir a alumnos cada vez más desiguales, con ritmos de aprendizaje distintos, provenientes de diferentes culturas; dotando a todos y cada uno de ellos de un pensamiento crítico y autónomo correcto. Otro handicap para los maestros es que actualmente cada vez más están adquiriendo una mayor importancia las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, y en esta materia, tanto los alumnos como los profesores parten desde el mismo punto o incluso en muchos casos, los alumnos presentan mayores habilidades y conocimientos para manejar estas modernas fuentes de información que el propio profesorado. Y por si todo esto no fuera poco, muchos padres no se implican en el progreso de sus hijos y posteriormente dichos padres responsabilizan al centro y a sus maestros cuando llegan los fracasos de su hijo. Pienso que la educación debe estar compartida tanto por las escuelas, los padres como por la sociedad.

  Aunque sea realmente complicado, creo que los maestros siempre deberían presentar un cierto entusiasmo por interactuar con los niños y por instruirlos, y si una persona se dedica a la docencia sin tener vocación por ella, si que tiene que presentar un cierto sentido de misión, un buen contacto con los niños y una ilusión por enseñar.

  

                                                                                                                       Por Pla.......

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